Mary Alice Goldsmith

Que descanse en paz

30 de septiembre, 2021

Queridos feligreses,

Hoy hace un mes mamá se puso muy enferma y esperó en casa. Para el fin de semana siguiente, su oxígeno se estaba reduciendo y mi cuñado la llevó al hospital. Sus pulmones comenzaban a fallar y no le quedaba energía. Durante la semana en que se conectó a un ventilador, tuve la gran oportunidad de pasar los días con ella para hacerle compañía. Le lavé las manos y los pies, le peiné el cabello, recé con ella y sobre ella, le leí y le di una predicación diaria (¡o múltiple!). Llegué a conocer a las enfermeras y les agradecí una y otra vez. Fue una gracia para mi familia trabajar unida y mantener la esperanza y la oración. Mamá salió del ventilador una semana después y mi tía Joan ocupó mi lugar al lado de mamá. Luego visité a mi papá todos los días mientras estuvo en la UCI por un corto tiempo. Mamá salió de la UCI y sus pulmones estaban fuertes. Y aunque todavía estaba fatigada y cansada del hospital, estaba agradecida, amable y dulce.

El lunes por la noche nos enteramos de que había complicaciones, mamá necesitaba una transfusión, entre otras cosas. Se dirigía de regreso a la UCI. En ese momento mi papá pudo visitarla y todos fuimos alertados, esperando que ella doblara una esquina. Ayer comenzamos a planear una novena de oración. Nueve días más lo convertirían en cuarenta días simbólicos, el tiempo que Jesús enfrentó en el desierto. Cada vez que aparece el número cuarenta en las Escrituras, hay un momento de prueba seguido de transformación. Anoche le di a mamá una larga charla sobre cómo seguiríamos esperando pacientemente y orando por la curación. La tía Joan me dijo que realmente tenía mucho que decir. Pero esta mañana me desperté con la noticia. Mamá perdió el conocimiento anoche, el hospital llamó, y las hermanas de papá y mamá, Joan y Rita, fueron al hospital a las 3 de la mañana para una última visita y un adiós.

Desearía que esto no fuera una despedida y que el resultado fuera diferente. Tantas cosas necesitan cambiar y evolucionar ahora. Me duele mucho pensar en mamá. Pero por el momento, estamos planeando el funeral y mantenemos la esperanza y la oración. No puedo agradecer lo suficiente al personal, al clero ya todos ustedes por su apoyo y sus oraciones. Confío en que Dios hace cosas hermosas con todos esos deseos expresados ​​en el lenguaje del Espíritu.

¡¡Con mucho cariño y aprecio !!

P. José

Los próximos arreglos para su funeral serán:

Visitación y velatorio: de 5-8PM, martes 5 de octubre

Misa fúnebre y entierro a las 11 AM, Miércoles 6 de octubre

Iglesia católica de San Juan Bautista

120 W. Main St

Front Royal, VA 22630

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